El síndrome de la hoja en blanco

Mi síndrome de la hoja en blanco.

¡Llegó el día! Llegó el día del síndrome de la hoja en blanco. Hoy, por detrás, se me acercó una hoja en blanco y me dijo: “bien, bien, así que… ¿nos hemos quedado en blanco?”

Supongo que es el fin. Todos los días un post, en una cadencia decadente. ¿Se me habrá secado el cerebro? No lo sé, el caso es que hoy ya no sé qué post publicar. Creo que es el fin de mi carrera. Hoy el algoritmo me va a destrozar. Bueno, ahí quedan mis números en las RRSS:

– 24,5 cuentas alcanzadas (el “,5” es de uno de mis hermanos que hace que ve mis posts pero luego desliza rápidamente, ¡ay, qué cabroncete!)  

– 9,5 likes (en este caso, el “,5” es de un seguidor que no está muy convencido de si le gustan mis posts o no, o que casi le gustan, tampoco lo sé)

– 1 vez guardado en colecciones (¡sí!, lo reconozco, fui yo mismo pero lo hice para ver si alguien se animaba a guardar mis posts)

– 0 veces reenviado (¡ya te digo!)

A todos mis seguidores de verdad, a los que os he defraudado… ¡lo siento!

Escribe en un comentario si has padecido el síndrome de la hoja en blanco. Recomiéndale este post a algún creador digital amigo al que no le digas que te gustan sus posts.

¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet que el síndrome de la hoja en blanco existe (¡seguro que lo has hecho!)

C./