Pesadilla en la cocina

Pesadilla en la cocina

Esto es una auténtica pesadilla en la cocina. Ahí están ese pobre cazo huyendo hacia la derecha y el puchero hacia la izquierda, sin mirar hacia dónde van. No importa. Cualquier lugar siempre será mejor que permanecer en la cocina con la que se les avecina.

Y no es para menos. Se acaban de enterar que la receta que va a preparar el cocinero hoy es el repollo hervido aderezado con salsa al queso Roquefort…

Hay que aclarar que el repollo también es conocido como col o berza. Lo que es común a cualquier lugar y denominación es el olor que produce cuando se cuece. Es el olor de un culo que no ha visto el agua y el jabón en varios días. No importa el truco que utilices, siempre huele así y además, el aroma se esparce por todas las estancias de la casa.

Y qué decir del olor del queso Roquefort. Huele a pies, pero a pies recién salidos de un calcetín sudado durante varios días, de esos que se acartonan cuando después de quitártelos los dejas que se sequen un poco. Es un aroma profundo, penetrante, lleno de un sólo matiz: el del pie sudado y recocido.

Bueno, pues la delicatessen que nos va a preparar hoy el cocinero huele a culo sucio con un pie sudado dentro. No sé si os hacéis a la idea, o sea, un olor fétido, hediondo, pestilente, apestoso… ¿me he expresado con claridad? . Es normal que esos pobres cacharros huyan y no quieran vivir esta pesadilla en la cocina.

Escribe en un comentario si habías oído hablar de esta receta. Recomiéndale este post a algún buen cocinero. Dale al “megustas” y guarda este post en tus colecciones de cosas “lacomidatienequeolerbiensiempre”.

¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet que otras recetas malolientes existen en nuestra gastronomía (¡seguro que lo has hecho!)

C./

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *