Todo llega al que sabe esperar

Por fin Serafín y todo se encuentran.

Bien está el dicho de que “Todo llega al que sabe esperar”, y la prueba viviente… bueno, mejor dicho, la prueba simplemente es Serafín.

La imagen recoge el momento en que Todo llega, al fin, a Serafín. Sólo tenéis que ver la abierta sonrisa de Serafín al que al fin le llega Todo del todo.

¡En fin, Serafín, bien hecho! Es un momento feliz, una experiencia para recordar, una lección de vida… bueno, no, sólo una buena lección que aprender del bueno de Serafín.

Escribe en un comentario si crees que Serafín hizo bien en esperar para que Todo llegase a su vida… bueno, mejor dicho, hasta él. Recomiéndale este post a algún impaciente que quiera que llegue Todo sin esperas tontas.

¡Un momento! Escribe en otro comentario si has buscado en Internet que Todo siempre llega al que sabe esperar y que el que espera desespera (¡seguro que lo has hecho!)

C./