El regreso

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EL ORIGEN DE PAKETON MAN – 8 EL REGRESO

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En el mismo momento en que la Diosa Electricidad le otorgó los poderes poderosos en «salva sea la parte» a Paquete convirtiéndolo en Paketon Man, este volvió en sí en la caseta del vigilante nocturno del «almacén de frutas». Mayúscula fue su sorpresa cuando a su regreso a la realidad material, se encontró con sus labios dentro de la boca del vigilante.

La lengua del vigilante se agitaba dentro de la boca de nuestro gran superhéroe: ahora escarba un poco por los dientes, ahora cosquillitas en la lengua, ahora toquecito en la úvula, ahora un repaso suave por las encías… En fin, bueno, eso.

El retorno
PKTM - EO - 8 - V2
PKTM - EO - 8 - V3
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Paquete va de retorno a casa

Paketon Man se fue a su casa a descansar con una sensación un poco extraña en su interior. Una mezcla exótica de emociones: agradecimiento por la inusual reanimación cardiorrespiratoria que le había hecho «Vigi», incredulidad por la experiencia en el Electrolimbo y escozor en la punta del pito por tanta descarga eléctrica.

Mejor no pensar. La noche había sido intensa. Mañana sería otro día y ya vería cuál sería su afán.

Venga, te lo cuento la semana que viene…

Escribe en un comentario si alguna vez te han hecho algún repaso «linguobucal» como a nuestro gran superhéroe Paketon Man. Si el repaso te lo han hecho «bucolingual» también vale. Cuéntanos que sentiste. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de las aventuras y desventuras de Paketon Man. Dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «ningunsuperheroesuperaapaketonman».

¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet quién descubrió la reanimación cardiorrespiratoria, ¡seguro que lo has hecho! Yo lo he buscado y que sepáis que hay pruebas documentales de que fue el homínido previo al homo antecessor. Como en aquél tiempo todavía no se había inventado nada pues mataba el tiempo matando a sus semejantes y luego intentaba reanimarlos. Todo esto paso hace unos millones de años en Atapuerca, Burgos, aunque entonces se llamaba Grughgrugh, Brugs. Que lo sepáis. Otra vez. Que ya os lo dije antes.

C./

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