
La corona tiene que estar en el trono… Sí, ya sé, ya estáis pensando que ahora voy a empezar a escribir cochinadas sobre el otro «trono», ese en el que pasamos buenos ratos con nuestros teléfonos mientras nuestro cuerpo se deshace de lo que comimos ayer.
Pues no, bueno… Sí, de acuerdo acabo de hacerlo, pero solo era para explicar que no lo iba a hacer, solo quería mostraros lo mal pensados que sois, siempre suponiendo que voy a hablar de cacas y de pises… ¡Rayos!, otra vez.
Bueno, venga. La corona en el trono pero en el de reinar no en el de cagar, aunque en este cada uno somos auténticos reyes y reinas. ¡Mierda, «yastoi» otra vez!
Escribe en un comentario si alguna vez has tenido una corona en la cabeza, aunque haya sido de papel. La de espinas también vale. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de las monarquías parlamentarias, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «tenemosqueconseguirhacerelinktober2025».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet cuántas coronas tenemos «de serie» en la boca; ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y, más o menos, ya digo, tirando por lo bajo, como mínimo una persona adulta puede llegar a tener hasta 32 coronas, eso si se lava los dientes todos los días. ¡Tira, ahí lo llevas! ¡Wow!
C./
