
La situación era desconcertante. Todos estaban seguros de que esa señal de dirección prohibida no estaba allí ayer. Esto lo sabían hasta las últimas en llegar al lugar: la caca fresca del perro y las moscas que en ella se alimentaban. Esa señal se plantó allí porque le dio la gana, solo para fastidiar.
Todos sabemos, aunque no se pueda demostrar, que las señales de dirección prohibida no valen nada sin nosotros que somos los que queremos pasar y ellas nos lo impiden. Si ninguno de nosotros quisiera pasar, esas jodidas señales no tendrían sentido y su vida estaría acabada…
Desde Pronóstico Reservado hacemos un llamamiento a todos para ignorar a esas señales de dirección prohibida, mostrándoles nuestra indiferencia a pasar por donde ellas lo impiden. Y al grito de «¡púdrete, señal estúpida!», acabemos con el sentido de la vida de esas señales y todos podamos pasar sin restricciones por donde queramos.
¡Abajo las señales de dirección prohibida!
Escribe en un comentario si alguna vez te has encontrado con una caca de perro fresca y sus moscas se han posado en tus labios. Si es así, comenta a qué sabe la caca de perro fresca. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de las señales de dirección prohibida, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «tenemosqueconseguirhacerelinktober2025».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet cuántas clases de señales de tráfico hay; ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y, más o menos, así, a bote pronto, hay hasta cinco clases, en serio. Y la más famosa de las clases es la de prohibición, ahí están esas señales que da gusto saltárselas, más que las de obligación que también mola pasar de ellas. ¡Cuánto se aprende en Pronóstico Reservado!
C./
