Esquelético

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Esquelético

El tío Salustio después de morirse empezó a enflaquecer, pero tanto que llegó a quedarse esquelético. A él no le importaba y figúrate lo que nos importaba a nosotros. La única queja que tenía era que cuando bebía cerveza ya no le llenaba tanto como antes, además de poner perdido de cerveza todo el suelo donde estaba.

Yo le decía que buen aspecto no tenía pero le reconocía que seguía tan jovial como de costumbre. Solía decirme: «verás, sobrino C./, cuando uno se muere duele un poco, pero se pasa enseguida… lo único malo es lo de la cerveza, que como que ya no me llena cuando la bebo…». Y yo pensaba para mis «adentros»: «¡pero como te va a llenar si no tienes estómago, atontao!, ¡si no haces más que tirarla por el suelo, atontao!».

Bueno, esto no se lo decía, claro, el tío Salustio es primo segundo de mi madre y hay que respetarlo que de la familia es.

Escribe en un comentario si alguna vez has bebido cerveza con el cadáver de algún tío lejano y cuéntanos lo esquelético que estaba. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de tirar cerveza por el suelo, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «tenemosqueconseguirhacerelinktober2025».

¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet cuántos huesos hay en el cuerpo humano; ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y, más o menos, así, a bote pronto, hay 206 huesos en una persona adulta. Y, ¿sabes que todos tienen nombre? Hay uno que se llama Juanete. Yo estoy buscando uno que se llame como yo, C./, pero no lo encuentro. ¡Cuánto se aprende en Pronóstico Reservado!

C./

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