Vacío

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Vacío

El vacío. Allí no hay nada. Ni siquiera hay luz. ¿Para qué?, si no hay nada que ver. Pero ese es el vacío absoluto y nadie lo ha visto ni ha estado allí, porque cuando alguien llega a ese sitio pierde su condición y deja de existir.

Hay otras clases de vacíos: el envasado al vacío, la botella vacía… incluso hay medios vacíos como los vasos que pueden estar medio llenos o medio vacíos, según la actitud del que lo mira.

Es un concepto interesante ese del vacío, esa falta de contenido que puede ser físico o mental. Yo creía que eran muy malos los vacíos mentales pero luego me di cuenta de que tener uno es condición necesaria para que te puedas dedicar a la política, por ejemplo.

Escribe en un comentario si alguna vez has sentido esa sensación de no tener nada en el cerebro y si te han entrado ganas entonces de afiliarte a un partido político. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de los vasos medio vacíos, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «tenemosqueconseguirhacerelinktober2025».

¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet cuántas clases de vacíos hay; ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y, más o menos, así, a bote pronto, hay un montón de clases de vacíos. Y no hay una clase que sea más famosa que las otras. Pero esto no le importa a nadie, solo a vosotros que sois los únicos que seguro que os habéis puesto a buscar en Internet cuántas clases de vacíos hay. Una pena. ¡Cuánto se aprende en Pronóstico Reservado!

C./

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