
Cubito, o Cubi como le llaman sus amigos, siempre soñó con pasar unas buenas vacaciones en el Ártico. Ese paraíso natural en el que todo es frío y congelación. Allí donde sus habitantes no suponen ningún peligro para él, no como aquí en el Mediterráneo, donde Cubi puede terminar en el café cortado de cualquier guiri.
Además, una barra de hielo de la factoría en la que Cubi nació le había asegurado que en el Ártico había un montón de cubitos-chica que solo se tapaban sus vergüenzas íntimas con una fina y transparente capa de escarcha, ¡wow! Esto convenció definitivamente a Cubi para ir al Ártico.
Escribe en un comentario si alguna vez has deseado ir al Ártico a pasar tus vacaciones y socializar con osos polares. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de los cubitos de hielo, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «tenemosqueconseguirhacerelinktober2025».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet cuántas clases de focas árticas hay; ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y, más o menos, así, a bote pronto, hay como varias clases. Aunque la clase más famosa es la focaccia, pero de esta «foca» hay millones de clases tantas como «cocinitas» expertos en cocina italiana. ¡Cuánto se aprende en Pronóstico Reservado!
C./
