
Mi prima Rosalinda siempre presumía de que vivía en el mejor barrio de la ciudad. También nos daba a entender a toda la familia que ella era la única de toda su parentela que podía permitirse vivir en un barrio residencial así.
Cuando venía a vernos siempre llevaba la misma ropa: unos vaqueros ajados y una camiseta rosa-sucio con algún agujerillo, de esos que se hacen cuando el tejido envejece antes que la costura. Decía que llevaba esa ropa para no desentonar con nosotros, claro.
El reloj «casio» de 9, 99 € solo se lo ponía para las reuniones familiares. El resto del tiempo llevaba su «tag-jauer», reloj suizo que solo «lo más de lo más» luce en su muñeca.
Lo que nunca nos explicó es cómo una princesa como ella conseguía lucir una dentadura tan llena de caries como la del deshollinador Piter. Y tampoco cómo conseguía ese olor a pescado tan especial que desprendía cuando se sentaba con las piernas un poco separadas… ¿Será la nueva fragancia de Chanel? La de «disneychanel», quiero decir.
Rosalinda siempre fue y siempre será para mí la mejor. La gran triunfadora de la familia.
Escribe en un comentario si crees que mi prima Rosalinda no nos termina de decir toda la verdad sobre su exitosa vida. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de las princesas de «disneychanel», verás cómo se cabrea. Dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «deadondetesacarasestashistoriastio».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet si los de «disneychanel» pueden denunciar a Pronóstico Reservado por sugerir que los chochos de sus princesas huelen a pescado, ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y resulta que no. Los de «disneychanel» no pueden demostrar que en algún momento a sus princesas no les haya olido el chichi a pescado. ¡Así es la vida «disneychanel»!
C./
