
Es comúnmente aceptado que el hombre desciende del mono, luego el mono asciende del hombre. Por otro lado el mono desciende del árbol (ver imagen) luego la descendencia del hombre, aunque solo sea indirectamente, es del árbol. ¿Sí o no?
El hombre desciende del árbol y eso está en sus genes. ¡Cuántas veces no hemos descendido de un árbol! Os puedo contar mi experiencia.
De niño, de un modo inconsciente, como respondiendo a la llamada de la Naturaleza… (no para ir a cagar), me subía a los árboles en busca de fruta madura, de nuevos horizontes o para joder algún nido de pajarillos y luego hacía la descendencia. Que me bajaba del árbol, digo.
Entonces, un día al bajar de un árbol, me dije: «¡pero si he descendido de un árbol, coño!», llegando a la conclusión de que el hombre desciende del árbol y no del mono.
Más tarde las teorías «darwinidistas» me convencieron de que fue primero el mono el que descendió del árbol y, luego, nosotros lo hicimos del mono. Esta es la auténtica teoría de la descendencia porque todo encaja: el árbol, el puto mono y yo. Asín es.
Escribe en un comentario de qué árbol te gustaría descender. Yo prefiero el cerezo que alcornoques ya hay muchos (¡y todos dedicados a la política!). Escribe también qué puto mono quieres que sea tu padre… pa’ descender de él, digo. A ver, no quiero decir que tu padre, propiamente dicho, sea un puto mono, ni un alcornoque, no me malinterpretes. Dale al «megustas» y, por supuesto, guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «lateoriadelaevolucionesunamierda».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet si fue realmente el Darwin quien descubrió que descendemos del mono porque estaba buscando a su padre, ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y sí, asín es. Resulta que a la madre de Darwin le iban las experiencias exóticas y fruto de una de ellas concibió al bueno de Charles. Ni más ni menos. Asín es. ¡Fijate en las cosas que se aprenden en Pronóstico Reservado! Asín es.
C./
