
Mizusashi (水 差 し, en japonés). El viejo botijo de barro del tío Berto que tiene 108 años y medio de antigüedad.
Otro yurei que salío de la maleta de la tía Mildred fue el de Kenji, el pastor de cabras del que estaba enamorada en secreto Geiko y que se suicidó dos días después que Airi, justo cuando se enteró de que ella había muerto.
Kenji estaba muy enamorado de Airi. Aunque sabía que obtener su amor sería muy difícil por la diferencia de edad, él siempre soñaba con una vida llena de felicidad compartida con Airi. Ella tenía ya los treinta más que cumplidos y él, el joven pastor de cabras que deseaba ser cazador de dragones, apenas había cumplido los diecisiete. De hecho aún disfrutaba del acné juvenil que cubría casi por completo su cara y su espalda.
El espíritu de Kenji encontró, poseyó y animó al viejo botijo de barro del tío Berto, hermano del abuelo Aniceto que era padre por parte de madre de la tía Mildred. Este botijo tiene unos 108 años y medio de antigüedad, pero todavía puede mantener bien fresca el agua que le echen dentro. Su nombre a partir de ahora es Mizusashi. Este nombre, más que pretencioso, es hasta chulesco, pero ya se sabe como son los espíritus de los adolescentes japoneses de 300 años.
Yo no me atrevo a decirle nada, nunca se sabe cuál puede ser la reacción de un botijo de barro lleno de agua fresca cuando se le contradice.
Escribe en un comentario si crees que el yurei de Kenji podría haber animado alguna que otra cosa más antigua. El brasero de la mesa camilla de la abuela Cleta hubiera estado bien. Recomienda esta entrada a alguien que sea fan de los obake, verás cómo se alegra. Por supuesto, dale al «megustas» y guarda esta entrada en tus colecciones de cosas «lostsukumogamimolan».
¡Un momento! Escribe en un comentario si has buscado en Internet quién fue el inventor del botijo, ¡seguro que lo has hecho! Nosotros lo hemos buscado y no está muy claro, pero esta entrada puede aclarar algo las cosas. No te la pierdas.
C./
